ARQUITECTURA DEL ORGASMO – Pornografía: en la literatura en el cine y en la vida.

Vídeo poema – ARQUITECTURA DEL ORGASMO – Pornografía: en la literatura en el cine y en la vida.

Gocho Versolari, Poeta

Lo que hoy llamamos pornografía, del mismo modo que ciertas drogas enteógenas; del mismo modo que una visión mítica del universo, forma parte de la naturaleza humana. Desde sus orígenes en la cultura paleolítica, el hombre siempre quiso expresar sus deseo sexual, su libido. De allí la gran cantidad de venus, representaciones de mujeres en un plano mítico religioso, donde se destacaron jubilosamente sus rasgos sexuales y todo lo vinculado a la pasión.
Al buscar datos sobre el presente trabajo descubrí que en las búsquedas de Google, abundan las voces en contra de la pornografía. La gran mayoría provienen de religiones confesionales y hay artículos escritos por sacerdotes, que, como es su costumbre, no vacilan en dictaminar y expedirse acerca de lo que al menos en teoría, tienen prohibido practicar y por consiguiente no conocen. En ese contexto, arremeter contra la pornografía, es de algún modo hacerlo contra la sexualidad.
Nuestra postura al respecto es que la pornografía no sólo es un arte, sino que ha servido como vehículo médico en ciertas culturas a fin de extraer de la sexualidad toda su carga terapéutica, como ocurriera con el Su Nu Jing, monumento sobre la sexualidad al que podríamos encuadrar en lo que hoy llamamos pornografía y que fuera compuesto hace más de cinco mil años.
Criticamos la actual pornografía. Nos hacemos eco de la postura de la directora de cine porno para mujeres Erika Lust acerca de la absurda homogeneidad de contenidos en la pornografía de hoy.. El cine, el arte y la literatura pornográfica que satura el mercado, surge de la doble moral victoriana. Es una excitación dirigida a los hombres, considerando que son los únicos que pueden experimentar el deseo sexual y su satisfacción. La mujer o está sometida pasivamente o la muestran con una sexualidad que le es ajena y que responde a un molde y a un impulso masculino.
Por otro lado, quienes atacan la pornografía, la gran mayoría representantes confesionales y sacerdotes, alegan que la misma es fuente de adicciones. En realidad la adicción es un fenómeno contemporáneo, que se deriva de nuestras condiciones de vida completamente apartadas de la naturaleza. La adicción a las drogas, al alcohol, a repetir hábitos compulsivos tiene dos enfoques: Uno de ellos considera como principal la sustancia y el otro se centra en las características del consumidor de dicha sustancia.
En el primer caso, es en la heroína, la cocaína, la marihuana, el pegamento o la pornografía donde se encuentra el mal. Es decir si la suprimimos, terminamos con la adicción. Sin embargo, en mi práctica como trabajador social he visto casos de niños y adolescentes adictos. Uno de ellos, de unos diez años que al no disponer de drogas, se escabullía con total habilidad debajo de los carros para aspirar la gasolina del tanque. Recuerdo también un joven alcohólico, que una noche, ante la falta de vino, bebió keroseno, lo que fue fatal. En otras palabras, la compulsión, la extrema ansiedad a la que estamos sometidos y que es origen de las adicciones, debe tratarse a nivel social cultural e individual, como un problema médico y existencial del individuo. La supresión de la sustancia- drogas o lo que fuera– no resuelve nada.
Es precisamente esta una de las razones por las cuales este erotismo explícito y extremo que plantea la pornografía debe convertirse en un hecho de arte al que deberíamos quitar el estigma degradante que le brindara la cosmovisión victoriana. En esta época, que data de principios y mediados del siglo XIX, existía a nivel oficial una postura confesional conocida como puritanismo. La misma consideraba y considera aún en la actualidad que el sexo es el principio del mal. En el colmo de la hipocresía, la sociedad victoriana mantenía en forma oficial esta negación del sexo. La reina Victoria que da su nombre a la época, establecía que las mesas debían cubrirse con largos manteles ya que sus patas podrían evocar en los hombres las piernas femeninas y despertar el deseo. Por otro lado, Freud elabora sus teorías en esta época y de sus primeras investigaciones surge que era común el incesto y el abuso de las niñas por parte de padres y parientes en las tinieblas de los hogares burgueses, lo que hacia afuera mantenían un aspecto totalmente impoluto.
Durante la época victoriana, especialmente en Inglaterra, se desarrolla la Revolución industrial. La misma promueve la elaboración masiva de libros y revistas. Hasta el momento la imprenta tenía ciertas características artesanales propias del medioevo. Si bien en el invento de Gutenberg lo primero que se imprimiera fue una Biblia, se la utilizaba para reproducir grabados altamente eróticos que circulaban clandestinamente en la Edad Media. En la época victoriana el contenido pornográfico con las características que conocemos en la actualidad se distribuyó masivamente por la mecanización de la imprenta.
Es precisamente esta época donde surge el vocablo “Pornografía” que basado en dos voces griegas “Porno” y “grafos” significa “Escritos de prostitutas”. De todos modos, esta expresión no fue usada jamás en la Grecia antigua, sino que se pergeñó en Francia, en una Europa que caía bajo el azote de un puritanismo secular. De algún modo y en este sentido, lo que sería estrictamente hablando un material pornográfico, se remontaría a unos años antes, cuando Sade escribe “Los ciento veinte días de Sodoma”. En el castillo aislado del mundo donde cuatro siniestros personajes someten hasta la muerte a cantidad de jóvenes y niños, había cuatro prostitutas a las que se rendía culto como sacerdotisas. Ellas contaban las historias de sus vidas, de cómo los libertinos habían ejercido a lo largo de los años sus preferencias sexuales muchas de ellas bizarras y crueles, lo que servía en muchos casos de inspiración a los responsables de aquella estancia dedicada al sexo brutal.
Machismo, dominación de la mujer, sexo como instrumento de poder: es toda una cosmovisión que debiera excluirse de una sana pornografía, dirigida a expresar la sexualidad de cada uno de nosotros, que a su vez forma parte de nuestro desarrollo espiritual

GOCHO VERSOLARI

 

ARQUITECTURA DEL ORGASMO es el programa que se emite por 33 fm stereo «La radio que enamora» en las voces de Rosario Salazar y Gocho Versolari. Este contenido será trasmitido este jueves 2 de mayo a las 19:00 hora de México y Estados Unidos. 

 

 

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