ARQUITECTURA DEL ORGASMO – El universo de D. H. Lawrence (2a parte)

ARQUITECTURA DEL ORGASMO – El universo de D. H. Lawrence

Programa en la voz de Rosario Salazar y Gocho Versolari

Los textos que siguen forman la base del programa y son un mosaico de diversos ensayistas. 

 

Programa sobre Juan García Ponce y D H Lawrence emitido el jueves 28 de abril por 33, la radio que enamora.

 

-: «El canguro es un animal inofensivo, la palabra cagar es una palabra inofensiva. Convirtamos cualquiera de los dos en tabú y se volverán peligrosos. El resultado del tabú es la demencia«. D H Lawrence
El amante de Lady Chatterley – D. H. Lawrence
Novela – escrita en 1928 y publicada en 1960
1) Contenido de la obra:
Constanza, una joven mujer de la clase media inglesa, se casa con su esposo Sir Clifford Chatterley. El matrimonio es feliz hasta que se desata la primera guerra. Sir Clifford acude a combatir y regresa parapléjico.
Esto genera un serio problema en el nuevo matrimonio. La autoestima del hombre desciende, se siente mal por el hecho que su esposa lo observe en esas condiciones y como respuesta se sumerge en estudios literarios y deja de prestar atención a Constanza a quien retira su afecto.El resultado es que la joven se siente atraída por un rústico trabajador de la finca en la que viven, Oliver Mellors. Lawrence precisa que no es un obrero común, sino que ha leído a Shakespeare y le agrada la soledad. Es de destacar que hacia la década del veinte, se producía en Gran Bretaña el enfrentamiento entre la Inglaterra industrial y la agrícola, que es retratado en el texto así como las implicancias de clase de la sexualidad.
La prosa describe la tórrida relación entre la joven de clase media y el rústico obrero. Hay episodios de sodomía. Esto es particularmente importante,  y finalmente ella queda embarazada. Piden el divorcio a su marido que en principio se niega pero finalmente accede.
Frase
«Follar es algo que simplemente se hace. Los animales follan, pero un coño es más que eso. Un coño eres tu misma, ¿no lo ves? Hay una gran diferencia entre tú y los animales, ¿verdad? Incluso cuando follas. ¡El coño! Esa es tu belleza, mi amor».
Sólo la gente es capaz de violar cosas.
El dinero envenena cuando se tiene y mata de hambre cuando no.
El dinero y el mal llamado amor constituyen las dos grandes manías sociales. El dinero mucha más.
Incluso para tener la libertad de pensar hay que tener una cierta cantidad de dinero, o el estómago te lo impedirá.
Se dice que un hombre no tiene cerebro cuando está loco, y que no tiene corazón cuando es un malvado, que no tiene estómago cuando es un cobarde. Y cuando no tiene ni rastro de ese nervio y ese empuje salvaje que tiene que tener un hombre se dice que no tiene pelotas.
(…) Creo en el cariño. Creo especialmente en el cariño en el amor, en joder con cariño. Creo que si los hombres fueran capaces de joder con cariño y las mujeres de aceptarlo con cariño, todo estaría bien. Es ese joder en frío lo que lleva a la muerte y no tiene sentido.
2) Historia de la novela. Censura.
Es de destacar que ante la prolongada y pertinaz censura que padeció la novela durante treinta años, el autor llegó a escribir tres versiones  . La tercera, que decidió no publicar, se encuentra en lengua inglesa y no hay versión española.
John Thomas and Lady Jane (nombres que daba el autor a los órganos sexuales masculino y femenino, segunda de las tres versiones de El amante de Lady Chatterleyque el autor escribió, e inédita hasta ahora en español) supera en muchos aspectos la tercera y canónica versión, y presenta suficientes diferencias como para ser considerada una novela aparte: el guardabosques ya no es un antiguo oficial del Ejército, sino un minero, con lo que la diferencia de clase social con Lady Chatterley es mayor, y la naturaleza juega un papel orgánico en la trama. Asimismo desaparece, en esta ambiciosa versión que el autor decidió no publicar, parte de sus teorizaciones, en beneficio de una mayor riqueza psicológica de los personajes. La segunda Lady Chatterley narra pues «de otra manera» la célebre historia de amor imposible entre una noble y su subalterno en la Inglaterra de después de la Primera Guerra Mundial, así como la crónica de un mundo dividido entre explotadores y explotados bajo el fantasma de los totalitarismos.
Escrita en 1928 recién se levanta la censura en 1960 con divisiones en el gobierno inglés. La razón fue que la editorial “Penguin” presentó un amparo ante la Cámara de los Comunes: la ley de censura permitía levantar la prohibición a un libro en caso de comprobarse  que el mismo a pesar de su contenido tenía valores literarios.
Un libro a juicio
Con este escenario, fueron desfilando varios testigos a favor de la editorial, incluidos sacerdotes y un obispo anglicano que sostuvo que el sexo estaba descrito como «algo esencialmente sagrado», que inclinaron la balanza del lado del autor. Tanto es así que el juicio y la absolución están considerados un acontecimiento emblemático que liberó la fuerza sexual contenida y dio el pistoletazo de salida a la revolución de los sesenta y setenta
A pesar de esto, se procuró volver a prohibirlo e incluso censurar todas las obras de DH Lawrence.
3) Coetzee
En este sentido, recuerda el Nobel J.M. Coetzee en ‘Contra la censura. Ensayos sobre la pasión de silenciar’ que ‘El amante de lady Chatterley’ es un relato sobre la transgresión de fronteras; fronteras sexuales y fronteras sociales sexualizadas. Sus tensiones específicas y su fuerza dramática depende, por lo tanto, de la viabilidad continuada de los tabúes. El tabú es una condición necesaria de su existencia. La economía sexual de los amantes, la economía dramática del relato, incluso las ganancias o pérdidas del libro publicado, dependen de la vitalidad de los tabúes. El libre se abre; después de largos desplazamientos, después de muchas páginas, los amantes quedan desnudos, sus cuerpos explorados, su verdad se cuenta por fin; el libro puede cerrarse sobre ellos. Sin embargo, el mismo libro espera a que se lo vuelva a abrir, a explorar. Cada vez que lo reabrimos, los amantes vuelven a estar ante nosotros, preparados para la desnudez y la exploración correspondientes. Cualesquiera que fueran los tabúes derrotados en el primer recorrido por el texto, ahí están de nuevo, redivivos».
 Octavio paz
La novela más conocida de Lawrence, hasta el punto de derivar en escándalo, fue El amante de Lady Chatterley, recuerda Octavio Paz, reciente premio Nobel de Literatura, que señala también que no fue la mejor. Lawrence, que residió en México, se inspiró en este país para escribir La serpiente emplumada, Mañanas de México y otras varias obras, y sin embargo no ha inspirado a los críticos de este país ningún estudio específico, de lo que se lamenta Paz, pues Lawrence, dice, tuvo el don de los poetas de transfigurar las cosas. De Lawrence parte Paz para una meditación sobre el erotismo.
La novela más sonada de Lawrence, no la mejor, fue Lady Chatterley’s lover (El amante de lady Chatterley). Se publicó primero en Florencia, en 1928, en una edición limitada; provocó inmediatamente un gran revuelo que no tardó en convertirse, en los países anglosajones, en escándalo. En 1932 apareció una edición expurgada, y sólo hasta 1959 salió a la luz una edición completa y destinada al público en general.Yo leí El amante de lady Chatterley hacia 1934, y me causó una impresión profunda, como las otras novelas, poemas, ensayos y libros de viaje de Lawrence. Leí sus obras con entusiasmo o, más exactamente, con esa pasión ávida y encarnizada que sólo se tiene en la juventud. Entre ellas, claro, me impresionaron las que escribió sobre México.
 La dimensión mítica
Lawrence vio, oyó, tocó, olió y, en una palabra, sintió la tierra mexicana, con sus montañas, sus pedregales, sus lagos, sus polvaredas, sus nubes. enormes y sus grandes lluvias.Con poderosa fantasía, ayudado por sus finísimos sentidos -también por el entusiasmo y la cólera, las dos alas de su prosa-, adivinó y recreó la dimensión mítica del paisaje mexicano, abrupta geografía que esconde en cada cráter extinto y en cada abismo verde una potencia sobrenatural.
 Lawrence tenía el don poético por excelencia: transfigurar aquello de que hablaba. Así lo gró lo que otros novelistas mexicanos y extranjeros no han con seguido: convertir a los árboles y las flores, los montes y los lagos, las serpientes y los pájaros de México, en presencias.
 Es curioso, por no decir lamentable, que ningún crítico nuestro haya dedicado un estudio serio a la producción mexicana de Lawrence. La serpiente emplumada es un libro disparatado y entrañable, Mañanas de México vale más que cualquier tratado de psicología, y varios de los himnos y poemas que esmaltan -la palabra es justa- su gran y fracasada novela están entre lo mejor de su poesía. Además, sus cuentos y sus cartas.
 Hay una nouvelle en la que aparece la sombra de México: Saint Mawr. Creo que es una de las obras verdaderamente maestras de la literatura inglesa del siglo XX. En sus páginas, la naturaleza vuelve a ser la divinidad pánica que veneraron los antiguos y la fuente de regeneración de nuestra degradada especie.
 Heroína
Al final del relato, la heroína, Lou, de regreso de los combates del árido erotismo moderno (Lawrence fue un gran creador de personajes femeninos), al contemplar los montes y cañadas de Nuevo México, dice unas palabras que son, más que una confesión, una revelación, en el sentido religioso y erótico del término:»Hay algo aquí que me ama y me desea. No puedo decir qué es. Pero es un espíritu… Es más real que los hombres… es algo salvaje, más grande que la gente, más grande que la religión… Me desea. Y por él mi sexo es profundo y sagrado…».
 Cada gran escritor pertenece a uno de los cuatro elementos que, según los antiguos, componen al universo: unos a la tierra, otros al aire, al fuego o al agua.
 Lawrence es terrestre, pero su elemento nativo es el fuego, que es la sangre de la tierra y el gemelo adversario del agua. En los seres animados, el principio vital del fuego se transforma en líquido: savia, semen, sangre. El fuego circula por las arterias del hombre convertido en sangre.
Con el Fénix, el pájaro que renace de la llama, la sangre es uno de los emblemas de Lawrence. Tal vez la obsesiva repetición de la palabra sangre y de sus asociaciones sexuales y religiosas en mi primer libro (Raíz del hombre 1937) sea un eco del fervor con que lo leí esos años.
 Eros y religión
Lawrence me ayudó a reinventar el mito del primer día del mundo: bajo el gran árbol de la sangre, los cuerpos enlazados beben el vino sagrado de la comunión. La tonalidad religiosa de esta visión erótica -la frase puede invertirse: eros religión son vasos comunicantes- aparece también en un poeta que yo leía en esos años: Novalis.Los amantes, dice el poeta alemán, «sentados a la mesa siempre puesta y nunca vacía del deseo», consumarán la comunión de La carne y de la sangre. Poesía a un tiempo erótica y eucarística, como en uno de los Himnos a la noche (el VII), leído y releído muchas veces: «¿Quién puede decir que comprende / el misterio de la sangre? / Un día todo será cuerpo, / un solo cuerpo. / Y la pareja feliz ha de bañarse / en la sangre divina…».
 A despecho de que la inspiración de Lawrence bebe en las mismas fuentes de la poesía de Novalis y del pensamiento místico de Jacobo Böhme, fue acusado de pornografía. La acusación no era enteramente falsa: algunas de sus novelas son, en cierto modo, pornográficas; lo son por y en el exceso mismo de su religiosidad carnal.
 No en balde, al final de su vida, se ocupó con pasión del libro del Apocalipsis, en el que veía los restos mutilados de una religión solar, más antigua que el judeo-cristianismo.
 En esas páginas, escritas en 1929, un año antes de su muerte, Lawrence dice claramente cuál era su propósito: «Lo que queremos es destruir nuestras falsas, inorgánicas relaciones, especialmente con el dinero, y restablecer nuestra relación orgánica y viva con el cosmos, el sol y la tierra, con la raza humana y con la nación y la familia. Comencemos con el sol, y el resto, despacio, llegará».
Se sentía una parte del sol, como los ojos son una parte del rostro. Nada más alejado del erotismo, de Sade (una filosofía) o de Laclos (una psicología) que el erotismo religioso de Lawrence. Tal vez por esto lo han comprendido mejor los poetas que los intelectuales.

 

GOCHO VERSOLARI

 

 

Comenta. Comenta. Son importantes tanto las caricias como las bofetadas.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.