SEXO BRUTAL – Velo de monja

Vídeo poema – SEXO BRUTAL – Velo de monja

Gocho Versolari, Poeta

Me amarías desde lejos
afirmaste
y añadiste
Seré  pequeña
como una uña.
Sin la vergüenza que me aprieta el cuello,
y que cierra mis huecos.
Ya diminuta,
me encaramaré en tu sexo,
seré tu virus del placer;
pero ahora no me mires ni me toques
espera que llegue mi doble diamantino
que encontrará mil formas de gozar
desde su nada.
Seguiste hablando. El sol
giraba sostenido
de un par de cuernos invisibles.
Seguiste hablando. El mundo
giraba al emitir
insectos tornasoles
que volaban al último rincón
de la galaxia.
Al describir las hazañas amatorias de tu homúnculo
noté que te excitabas. Me acerqué a tu regazo
y te cubriste con el velo de las monjas taoístas.
Lo retiré despacio. ¿Vas a violarme?
preguntaste entre el temor y la esperanza.
Contesté que sí mientras la tarde
se llenaba de murciélagos albinos
y estallaron orquídeas
y copularon gatos
mientras te penetraba entre gritos,
cilicios y cloqueos
Llegó a los cielos la marea
y despertó insectos
y dragones dormidos.
Tu homúnculo candente
se repartía entre tus senos, tu vagina,
tu alma y tu silencio.
No conocimos con la profundidad de los volcanes.
Nos encendimos
Nos apagamos y volvimos a arder:
montes de olivos en llamas
sobre el día y sus laderas,
y conocimos la luna. Las estrellas
se fundieron y formaron un mar
y nos bañamos
para estrenar la aurora
cargada de gallos,
de lujuria,
de bueyes,
de éxtasis.
De sol

 

GOCHO VERSOLARI

Comenta. Comenta. Son importantes tanto las caricias como las bofetadas.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.