Cristina Villanueva y el “Jardín secreto” en Virtual Radio / de la mano de Gocho y Rosario.

Cristina Villanueva y el “Jardín secreto” en Virtual Radio / de la mano de Gocho y Rosario.

Gocho Versolari, Poeta

 

Cristina Villanueva presenta su libro en el programa “Yo amo las letras” por Virtual Radio original

Lunes: 12:00  – México y zona central de Estados Unidos 

7:00 pm España

3:pm Argentina.

 

Cristina Villanueva: La caricia de la voz convertida en mano.
por Gocho Versolari
Leer; escribir; contar; una forma de buscar el otro lado de la trama; de cavar en el deseo; más allá de las ferias y los mercados; liberar la voz. La voz como una mano para tocar al otro.
Cristina Villanueva
La obra de Cristina Villanueva es compleja como un universo. Se requeriría un grueso libro para abordar sus implicancias, pero me limitaré a una aproximación a través de varios artículos que aspiran a dar una idea de sus letras.
Desde lo que llamo la memoria diacrónica, la historia lineal de la humanidad, la palabra escrita es sumamente reciente. Es precisamente la que marca el principio de la historia. Antes que surjan los primeros documentos se consideraba prehistoria, término que en el lenguaje coloquial adquiere un matiz peyorativo. Sin embargo, durante varios milenios, el hombre recurrió a la palabra, al sonido de la voz y la memoria para edificar y trasmitir la cultura.
Alguien ha dicho que hay poetas que escriben para ser leídos, y otros a los que es necesario leer por su profundidad y su nivel de reflexión. Esto no es exactamente así. Toda poesía es en principio oral, puede escribirse o memorizarse, como aún se realiza entre los vascos o aquellos que privilegian la estructura oral, pero su verdadera dimensión se alcanza en la palabra hablada. Desde que existe la lecto escritura, algunas de las poesías que escuchamos deberían ser leídas en silencio para profundizar el sentido, pero como una actividad secundaria al ejercicio de l a voz y de oído, circuito por excelencia para el vate.
La literatura de Cristina Villanueva, arranca de la oralidad y sólo por el accidente que exigen las pautas de comunicación de nuestra cultura, sus letras son puestas por escrito. Dice la autora en el parágrafo que cito: La voz como una mano para tocar al otro. En efecto, un lugar donde se escuchan los poetas contiene la acústica, el medio que trasmite la voz; la capacidad auditiva de los presentes que escuchan y una dosis de energía que no puede ser medida por medios convencionales. Energía que me llega de las palabras pronunciadas por mi interlocutor.
Al respecto hago alusión a lo que se conoce como la “microgota de Flügge”. Carl Flügge era el nombre del médico alemán que en el siglo XIX estudió la tuberculosis y su forma de contagio. Determinó que, en cada charla, donde hay varios hablantes, se establece entre ellos como parte del desarrollo normal del diálogo, una nube de microscópicas gotas de saliva. Al médico le preocupaba  que las mismas pudieran ser vehículo de contagio, pero lo que nos interesa es que estas nubes que se producen al hablar, son también el vehículo de la trasmisión de la energía básica entre un ser humano y otro. Son las que producen la satisfacción de una comunicación bien precisa; las que vehiculizan el carácter casi divino del aedo, establecido por los griegos.
Más allá de las microgotas, esta energía de la palabra hablada no existe en la lectura, pero en el caso de Cristina, la autora tiene la intuición y la habilidad artística de reproducir en sus textos la cadencia y la fuerza de la voz. De algún modo nos retrotrae a la época en la que no existía diferencia entre prosa y poesía. O mejor dicho, todo trozo literario se escribía de acuerdo a una musicalidad precisa, en la tensión de expresar el silencio que late más allá de las palabras. Es Shakespeare en la lengua inglesa uno de los últimos exponentes de esta misión mítica del lenguaje; antes que el idioma adquiriera el sentido utilitarista y pragmático que tiene hoy.
De este modo, Cristina Villanueva modela la lengua española y la convierte en algo diferente. No necesita de recursos fulgurantes, ni de forzar vocablos. Hay un sentimiento, una carga irracional o suprarracional que arranca de sus textos y que se trasmite al lector en la caricia de la voz convertida en mano.

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Cristina Villanueva. La poesía como vehículo del silencio.

La poesía, la literatura, es dejar siempre algo sin decir, una puerta abierta al misterio, una manera de conocer  lo  que no sabemos de nosotros mismos. Una forma de vivir otras vidas. La ficción siempre tiene algo de realidad y la realidad  muchas veces es un recuerdo ficcionalizado.
 Cristina Villanueva
 Treinta radios convergen en el cubo de una rueda,
mas en su vacío
radica la utilidad del carro.
Se labra el barro para hacer vasijas,
mas en su vacío
radica la utilidad de la vasija.
Se horadan puertas y ventanas para hacer un aposento,
mas en su vacío
radica la utilidad del aposento.
El ser es lo práctico.
El vacío es lo útil.
 Tao Te Ching
 La voz, el sonido requiere del silencio, así como las cosas requieren del vacío. Siempre cito un capítulo del autor francés René Guénon, referido al mito. Apunta algo que parece una paradoja: mito es un relato, es decir una sucesión de palabras y por lo tanto de sonidos. Sin embargo, la raíz, mu , hace referencia al silencio. Es la misma de “mudez” o “mutismo”. El mito, el texto que se pronuncia, que se “cuenta” a niños o a adultos, tiene la característica de ser una envoltura de ese silencio que le da sentido. En una cultura donde la rectora sea la literatura oral, como ocurre en muchas sociedades aborígenes de carácter hierológico, los textos se pronuncian al calor del fuego nocturno, en torno al cual se reúne la comunidad. El anciano que lo narra se refiere a anécdotas ocurridas en el pueblo, a informaciones o eventos jocosos de los que todos ríen. De pronto su voz cobra otro acento. Entonces sus oyentes guardan silencio. Saben que el texto entra en un área donde se vuelca el fundamento del mundo. La envoltura puede ser una historia de amor o de guerra; puede ser un relato fantástico, pero quien habla y quienes lo escuchan, están participando de una nueva creación, de una transformación radical del mundo que los rodea.
Es este el sentido de la literatura de Cristina Villanueva. Las palabras y los versos son modelados por la autora para encerrar ese precioso silencio que nos constituye.
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Cristina Villanueva presenta su libro en el programa “Yo amo las letras” por Virtual Radio original

Lunes: 12:00  – México y zona central de Estados Unidos 

7:00 pm España

3:pm Argentina.

 

GOCHO VERSOLARI

  

Comenta. Comenta. Son importantes tanto las caricias como las bofetadas.

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