ARTÍCULOS Y ENSAYOS – Manual de supervivencia del poeta – 1 – El poeta amenazado de muerte

Manual de supervivencia del poeta – 1 – El poeta amenazado de muerte

Gocho Versolari, Poeta

 

 En  artículos o entrevistas, suelo referirme a la eclosión poética que sacude las redes sociales. Hasta hace pocos años, se consideraba que el mundo interactivo amenazaba  terminar con la lecto escritura. Sin embargo, desde entonces, pulula entre la gente joven y no tan joven, el deseo de destacarse como autor: multitudes pugnan por que se lea la primera novela, el primer libro de poemas.
A pesar de lo saludable, alborozado y creativo, el impulso  es insuficiente. El poeta debe ser siempre algo más que un poeta, ya que de otro modo corre el riesgo de interrumpir y abortar el instinto desatado. . El joven que de modo casi clandestino escribe sus primeros versos, está sometido a un mundo cultural de dogmas que contradicen a cada paso ese impulso que lo lleva a escribir. La sombra de Calicles y su dictamen acerca de que la filosofía o la poesía sólo se pueden practicar en la juventud, pende como un alfanje sobre el cuello casi virginal del vate.
En caso de rebelarse contra la educación convencional de una manera frontal, el joven será considerado un “rebelde”. La voz del conformismo aconsejará permitir esa exótica tendencia, que ya todo pasará. La mayor parte de las veces es cierto.    Hay una fisiología del accionar poético descripta en términos generales por la Medicina Tradicional China. La misma afirma que es en la juventud cuando se produce un exceso de energía que aporta el buen funcionamiento del riñón. A medida que se envejece, dicho órgano, considerado como la base de la vitalidad, va sufriendo un paulatino desgaste que en forma gradual afecta al resto del cuerpo. En condiciones normales la energía del riñón cuando funciona en forma equilibrada es la fuerza vital, el entusiasmo. Cuando su fuerza se desequilibra, dicha emoción se transforma en miedo. Es la explicación no sólo del envejecimiento individual, sino de un conformismo conservador de las principales instituciones de la sociedad. Miedo creciente que no se separa de nuestras acciones. Nuestro entusiasmo juvenil mengua y a él lo acompaña la poesía. El miedo puede aherrojar la voz del vate. El miedo a todo: antes que nada a la falta de sustento, teniendo en cuenta la falta de rédito pecuniario del accionar poético; muchas veces un trabajo considerado “respetable” tiene varios requisitos para la imagen de quien lo ejerce, y escribir versos es visto con desconfianza.
El poeta adolescente, el rebelde, suele encontrar sus límites cuando cumple con uno de los “ideales regulatorios”  de la sociedad, es decir cuando inicia un noviazgo serio, una relación con vistas al matrimonio. Se dice que el joven o la joven  “sentó cabeza” y en la pesada tarea de formar una familia debe dejar de lado sus veleidades líricas. (existe la posibilidad de que el compañero o la compañera comprendan y aprueben el impulso poético, en cuyo caso la historia tendría una variante: la crisis se pospondría hasta la llegada de los hijos y el aumento creciente de las obligaciones)
Frente a esto, desde el fondo de la historia, Calicles sonríe y asiente.
¿Cómo derrotarlo? ¿Cómo permitir que el espíritu poético nos posea hasta la vejez?
En sucesivas entregas llegará la respuesta.

Jim Tsinganos - Surrealist illustrator - Tutt'Art@ (22)

GOCHO VERSOLARI

 

Apéndice : Diálogo completo entre Calicles y Sócrates

Comenta. Comenta. Son importantes tanto las caricias como las bofetadas.

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