A máxima velocidad — Corazones Idiotas

La pandereta vuelve a sonar con fuerza, con ese arranque de españas rancias, y de nuevo al tocar la banda, desafina metiendo su mano en el infierno. Y arde, y el mundo entero se le ríe, aunque llorar debiéramos. Su dedo de magia se revolvió contra él, la huerta sólo le dio hierro y limones. […]

a través de A máxima velocidad — Corazones Idiotas

Comenta. Comenta. Son importantes tanto las caricias como las bofetadas.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.