Tinta Fresca: Sexo brutal en el templo de la tarde

Sexo brutal en el templo de la tarde

Gocho Versolari, Poeta

El ara del templo de la tarde
era un lecho amplio, con frisos de amantes,
sábanas perfumadas,
sombras de pájaros
y de elixires de crepúsculo.
Esperé a que el sol diera su media vuelta
y cuando bajabas la colina te pedí que entraras.
El dios de la desesperación
infiltró en nuestras venas
cóndores, buitres
y panes en súbita asonada.
Entonces
nos quitamos la ropa a manotazos;
nuestras uñas
pretendieron atravesar la piel,
la resistencia de las venas,
el río tronante de la sangre.
Luego de apelmazar los cuerpos,
nos bebimos; nos devoramos
en una orgía caníbal y necrófila;
en un afán atávico
de resurrecciones y de muertes.
Ya cerca de la noche
las cosas recuperaron algo de su paz
y nuestros cuerpos yertos,
desnudos en el lecho
formaron una enorme ave
de color azafrán.
Ahora abre sus alas dispuesta a recorrer
las llanuras gastadas y piadosas
de la transfigurada muerte
que no deja de bullir
en las estrellas.

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GOCHO VERSOLARI

6 Comments

  1. Gocho Versolari.¡ Que manera de atrapar la atención de tus lectores!. Siento mucho el tiempo perdido, en que no te leí. Gracias, por hacerme pasar este sensual momento.
    delba.

    Le gusta a 1 persona

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