Mordisco: El unicornio agonizante

Explotan las torres del mediodía.

Hay un leve caos que pasa inadvertido
entre el fárrago del mundo,
y luego tus pies desnudos
atraviesan el parque.

Lenta lluvia de azufre.

Gritos de gloria
que nadie escucha,
que nadie huele;

y cuando en la tarde
tu desnudez se filtre por las celosías,
no habrá anhelos de suavidad resplandeciente;
tan sólo mi cuerpo emancipado
percibirá el tuyo
como un unicornio agonizante
que procura su estallido
para volverse sol.

 

GOCHO VERSOLARI

Comenta. Comenta. Son importantes tanto las caricias como las bofetadas.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.