El relato del viernes: “La Macarena”

Ana Centellas

LA MACARENA

LA MACARENA

La callejuela en la que trabajaba Macarena era tan estrecha que no se podía acceder a ella de ninguna manera que no fuera caminando. La conocí una oscura noche de invierno en la que fuimos a cenar a aquel pequeño restaurante escondido en el lugar más recóndito. De hecho, yo había nacido en Sevilla y jamás había pasado por aquella callejuela que derrochaba encanto por los cuatro costados.

Puede resultar extraño que un sevillano decida pasar una velada en un restaurante flamenco, o quizás no. Lo cierto es que a mí me causaban repulsión los típicos tópicos en los que siempre se asociaba a Sevilla con el flamenco, las corridas de toros y las sevillanas. De hecho, desde pequeñito me declaré anti taurino, para vergüenza de mi progenitor, que siempre se empeñaba en que le acompañase a las grandes corridas que se celebraban en La Maestranza. Por si…

Ver la entrada original 651 palabras más

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s