Mordisco: La flecha que atravesara el bajo vientre de Dios.


Con mi flecha,

he atravesado el bajo vientre de dios

y desde entonces

lo observo caer y caer

en los atardeceres,

en las mañanas;

la flecha ardiendo debajo del ombligo,

llenando de soles las noches,

estallando en  auroras.


A veces

aquella que me habita,

pone el pezón en la boca divina

y le brinda la leche naranja

de las estrellas exiliadas,

del animal de la locura

o de las líneas azules que en el cielo

dejan noche a noche los suicidas. 


Las alas plegadas de dios,

suelen llover gotas de su sangre dorada

La buscan los deshauciados

para vivir eternamente. La flecha

sigue clavándose en su vientre; la flecha,

con una semilla gris 

de eternidad.


GOCHO VERSOLARI

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