Epístolas del Apóstol San Fernando para los Bastardos del Imperio literario: ¨Los quehaceres de un zángano¨ de Fernando Morote

Periódico Irreverentes

José Ramallo

El sillón de Gauguin (1888)-Vincent Van Gogh

Concurren hacia mi pensamiento muchos recuerdos al retomar la literatura de Fernando Morote. Al decir “retomar” me refiero a que los libros de este escritor ya son parte de mi memoria y por cada vez que llega a mis manos un nuevo libro suyo, puedo acariciar la suave melodía de una canción que me ha sido de mucho agrado en tiempos anteriores. Es como una visita cálida. La llegada de un amigo, sin previo aviso, a mi domicilio me pone tan contento como lo es la sabiduría de no saber decir qué se siente volver a verlo. Todo es festejo y pese a que lo conozco me dejo babosear por cada una de sus nuevas anécdotas. Las horas se nos pasan y pareciera que nunca vamos a darle fin al diálogo que nos otorga este riquísimo nuevo encuentro.

Desnudemos esta situación…

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