Tinta Fresca: El cielo sigue ahí.

El cielo sigue ahí.

Gocho Versolari, Poeta

 

Duele el cielo . duele. No siempre

destila y traspira paraísos, no siempre

se monta en celestes iguanas

para recorrer las frondas e iluminar las cabezas de las jóvenes.

 

Duele el cielo

un momento antes de la lluvia,

o cuando el pecho se cierne sobre las semillas

o cuando recordamos

la ciudad de pan donde viviéramos

antes del cataclismo.

 

Hay rosas trabajando en los veranos,

montando arquitecturas verdes, tiernas

y fuertes como tigres.

Hay pies que se deslizan en las tardes

y muelles que crecen en la tierra

y sueltan las gaviotas

que alguna vez se acurrucaran

en el corazón de las columnas.

 

Y el cielo duele cuando el rojo de la tarde

nos alcanza el costado del pecho y nos recuerda

las multitudes que dejamos atrás

cuando las montañas erigían sus latidos

y el pan de las estrellas

montaba los blancos esplendores de la grama

 en mitad de la noche.

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El cielo sigue ahí,

sufriente, alegre, muerto, vivo.

Sigue con sus reglas y sus sueños

y recogemos sus mendrugos

cuando la nieve deja de caer

y muere un pájaro.

 

GOCHO VERSOLARI

 

Ilustraciones: Duong Cuoq Dhin

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