Tinta Fresca: Tu sexo: satisfecho y laxo como un ave dormida.

Tu sexo: satisfecho y laxo como un ave dormida.

Gocho Versolari, Poeta

 

Deja que el silencio cubra  los cuencos;

¿Recuerdas?

 Anoche los llenamos con néctar

para que los espíritus beban y se harten.

 

En la madrugada

los fantasmas vaciaron las marmitas;

ahora,

un poco antes de la luz,

flota el silencio sobre ellos, 

como   bruma celeste:

lenta,

demorada.

 

Siento tu cuerpo creciendo en mi costilla,

pero tus huellas desnudas 

se trazan  más allá:

en  la humedad del piso de la sala.

 

Desde  tu sexo,

satisfecho y laxo

como un ave dormida,

gotean los espíritus.

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Espectros de ti misma

se desgajan despacio de tu pecho

y caminan descalzos la azotea: 

siluetas tuyas, 

con una desnudez lustral; 

se unen al silencio azul

que en un instante colmará las escudillas.

 

En la aurora,

cuando el sol se estrangule a sí mismo,

 sellaremos los cuencos  con sebo y con acanto

para amarnos furiosos 

en el gran mediodía.

y cada golpe,

  cada gemido,

hará que nuestros dobles  

embatan y destrocen 

las blancas paredes del santuario.

 

Amor furioso,

conjurador de caos. 

 

Al terminar entre jadeos,

puedo ver los pedazos de los cuencos

tendidos en la tarde,

regando nuestras vidas. 

 

Tus espíritus se unirán al silencio

en una masa espesa, 

azul,

bombácea;

cargada de amarantos.

 

Luego de emborracharse  de crepúsculos

marcharán hacia el sol. 

 

GOCHO VERSOLARI

 

Comenta. Comenta. Son importantes tanto las caricias como las bofetadas.

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