Tinta Fresca: El oso gigantesco de la luna

El oso gigantesco de la luna

Gocho Versolari, Poeta

 

En la madrugada tus pies desnudos dejan huellas en el cielo
un minuto antes que el sol asome
y que los gallos se hundan en sus orgías matinales
y los corderos,
que dormirán cuando la luz se pliegue
mientras las frutas del otoño
llamen al sacrificio,
cerrando campanas y baldones
sobre los oídos vírgenes de las jóvenes que ahora duermen
y se levantarán como sonámbulas
para ver en el patíbulo de las seis
cómo decapitan al hombre gordo,
cómo rueda su sangre
formando bolas pequeñas
que atravesarán las pupilas de la entresombra
y se mezclarán pringosas al atardecer
y cuántos pies encharcados en coágulos
y cuánto olvido aglutinado en las gotas del rocío
y cuánto canto muerto sobre tumbas selladas
para que no escapen los muertos,
mientras tú sigues soñando con la vida
y saltas de rama en rama y brillan las plantas de tus pies
ansiosas de la tierra
sobre la que te precipitas con un chillido
como el de una plancha ardiente
al sumergirse en agua fría.

Wojtek Siudmak - Tutt'Art@ - (36)

Ahora llueve.
Los muertos aguardan las profundidades
donde verán la luz
Escondida en el peludo pecho
del oso gigantesco de la luna.

GOCHO VERSOLARI

Comenta. Comenta. Son importantes tanto las caricias como las bofetadas.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.