Vídeo-Poema: El niño encerrado durante dos milenios.

 

 

El niño encerrado durante dos milenios.

Gocho Versolari, Poeta

 

El niño  encerrado durante dos milenios

emergió por partes mientras el vendaval

bramaba en las laderas y por vez milésima

 se llevaba tu casa


 El niño atornilló los brazos, ajustó su cabeza

y caminó de cara a la lluvia mientras un día sin memoria

blandía martillos de luz sobre sus rizos.


Tu manía de salir descalza en las tormentas

te condujo al lago. Allí la furia

se concentró en dos lenguas  de agua  

que antes de la madrugada

 se convirtieron en serpientes 

y se devoraron por sus colas.


Tomaste al niño de la mano

y ofreciste pan, leche; un lecho tibio

mientras el agua helada ondulaba sus gritos

y un monstruo antiguo se perfilaba en las sombras.


Tú y él se dirigieron al sur del lago

donde los espectros realizan sus mitines las noches de tormenta.


Escampó cuando tu pie derecho

pisó la cabeza de un gorrión que muriera

siete mil años atrás. 


Su cuerpo:

un palimpsesto pajarino,

donde las aves escribirían  historias

hasta trazar el cordón dorado que uniría el centro de la tierra

con el corazón del cielo. 


Entonces el niño se convirtió  en un anciano súbito,

te tomó de los brazos 

y se unió a ti en el barro circular.


 Los ángeles de la lluvia

se precipitaron flamígeros, enhiestos;

tu sexo conjuraba el alma de los vendavales. 


El orgasmo

engendró mundos cuadrados 

con rostros de monstruos y de ángeles. 


El orgasmo

amasó la noche

para que un dragón ceniciento la masticara y la escupiera 

sobre los picos de las catedrales.


Seguiste copulando con el niño

hasta que las puntas de los pinos perforaron el cielo

y una lluvia inaugural de semen y vainilla

engendró abismos, plétoras

y un puente tan delgado

como uno de los cabellos de tu pubis. 

 

Raffaello Ossola 1954 - Swiss painter - Tutt'Art@ (10)


Ahora lo recorres descalza. Ojos desorbitados.

Cuencos enhiestos sobre los huracanes;

vasijas de pan que beben caracolas,

estrellas,

edredones

y las azules preñeces de la luna.


GOCHO VERSOLARI

10 Comments

      1. No te preocupes Gocho. Vamos todos de cabeza. Gocho. Te dejo la puerta abierta del libro solidario. puedes publicar cuando quieras, puedas, tu sensibilidad te precede.

      2. Gracias querida Marijose. En realidad creo que los dos aportes al Libro Solidario son suficientes, salvo que resulte necesario algo más, pero tengo la preocupación de estar quitando espacio a otros en caso de abundar con mis colaboraciones. Lo único que corregiría, sería el apellido de mi alter ego que coincide con mi nombre oficial. La versión correcta es Iribarren y en el libro figuro como “Idibarren”. Vuelvo a agradecerte y te envío un enorme abrazo.

      3. Disculpa el error, en ello estoy, leyendo el libro entero que es donde descubres los errores que puedan quedar que espero ya sean pocos.. Besos más, muchos ya lo sabes!!

Comenta. Comenta. Son importantes tanto las caricias como las bofetadas.

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