Variaciones sobre el Orgasmo que colgamos del Cielo de las Seis

Un pájaro primero,
después un grito; más tarde
todas las suavidades
atoradas en tu garganta;
no te dejaban respirar
y los largos segundos se llenaron de aves
que iban y venían
buscando el calor donde fuera
y algo se congelaba
en medio de los dolores del fuego,
y las urracas de la noche
tejían los movimientos de tu boca,
las explosiones hacia adentro y hacia afuera
y ese campo caliente,
lloroso,
apergaminado,
enredado en las sábanas,
colocando un vértice en tu corazón
y otro en mi sexo.

El cielo de las seis amansó potros
y las iguanas del día
desataron el agua de las nubes,
tu desnudez dormida
y los glaucos elixires
del sol.

 

dari_kurbatovaa_by_duongquocdinh-d9ull0r

GOCHO VERSOLARI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s